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Marketing15 min de lectura

Las 5 mejores agencias de diseño web en Argentina

By Liz de Redacción

Pomo de bronce gastado sobre una superficie de piedra, en una guía para elegir agencia de diseño web en Argentina

El sitio de tu empresa tiene cuatro años, se ve viejo al lado del de la competencia y cada cambio chico hay que pedirlo por mail a alguien que contesta la semana que viene. Hasta ahí el diagnóstico es fácil. Lo difícil llega cuando salís a buscar una agencia de diseño web, pedís tres presupuestos y volvés con tres propuestas que no se pueden poner una al lado de la otra, porque cada proveedor entendió un proyecto distinto.

Debajo del rótulo de agencia de diseño web conviven tres oficios que entregan cosas diferentes: el estudio que arranca por la marca, la agencia que arma el sitio y lo conecta con la captación, y el taller que produce sitios a velocidad sobre una base ya resuelta. Saber cuál de los tres necesita tu proyecto es lo que vuelve comparables los presupuestos, y conviene resolverlo antes de escribirle a ninguna de las agencias argentinas que hacen este trabajo.

Comparativa rápida: qué agencia para qué proyecto

Agencia Fuerte en Ideal para
1. Zil Design Sitio y sistema de marca, con clientes como MMG Bank Rehacer el sitio de la empresa con criterio de marca detrás
2. Danila Digital Rediseño de sitios de empresas de servicios La empresa que creció y quedó con un sitio chico
3. VOX Diseño Web Desarrollo a medida con volumen de entrega Proyectos con requerimientos propios, fuera de plantilla
4. Alesco Web Sitio más servicios digitales continuos Quien quiere un solo proveedor para el sitio y lo que sigue
5. Disew Alcance y proceso publicados de antemano Quien necesita dimensionar el proyecto antes de la reunión

Qué separa a una agencia de diseño web de la siguiente

Cuatro criterios ordenan la decisión, del que más pesa al que menos, para una empresa establecida que rehace el sitio institucional y necesita que ese sitio sostenga la captación:

Primero, qué queda cuando el proyecto termina. Un sitio entregado como pieza cerrada se ve bien el día uno y envejece entero. Un sitio entregado como sistema, con componentes y reglas de uso, se sigue estirando dos años sin volver a contratar a nadie.

Segundo, de dónde arranca el diseño. Arrancar de un diagnóstico del negocio y de la marca produce decisiones justificables; arrancar de una plantilla produce decisiones rápidas. Las dos son legítimas, y la diferencia se paga en tiempo.

Tercero, quién administra el sitio después. Si cada cambio de texto depende del proveedor, el costo real del sitio no termina nunca.

Cuarto, hasta dónde llega el alcance. Un sitio que además se posiciona y recibe pauta necesita que alguien piense esas tres cosas juntas.

El precio no entra en la comparación, porque hasta que no tengas resueltos esos cuatro puntos de tu lado no hay dos presupuestos que se puedan poner uno al lado del otro.

1. Zil Design: el sitio sale del sistema de marca

Zil Design es el estudio de diseño y branding de Zil Global.

Banner de Zil Design: “Diseño como herramienta de negocio” — diseño y branding.Zil DesignDiseño y brandingConocer Zil Design

Declara cuatro servicios: Web Design, UX/UI Design, Branding y Social Media. Trabaja con clientes corporativos e institucionales, con base en Argentina y proyectos dentro y fuera de la región, y publica en su sitio trabajo para MMG Bank, Net Value, Quantia, Advantia, Gelato y Clojure.

Lo que lo diferencia:

  • El sitio se deriva de la arquitectura de marca, así que las decisiones de color, tipografía y jerarquía ya están tomadas cuando empieza el diseño de pantallas
  • UX/UI como servicio propio, separado del diseño visual, para las partes donde el usuario tiene que completar algo
  • Branding y sitio en el mismo equipo, que evita la reunión donde el desarrollador pregunta cuál de los tres logos es el bueno
  • Trabajo publicado para banca y para producto digital, que son proyectos con requisitos de aprobación distintos a los de una marca de consumo

Que la marca y el sitio salgan del mismo lugar tiene una consecuencia práctica: cuando después hay que hacer una landing, una presentación o un local, no hay que volver a discutir el criterio visual desde cero. Ese mismo criterio es el que ordena la producción gráfica de todos los meses, un trabajo distinto al de rehacer el sitio y que se contrata con otros criterios.

Ideal para:

Empresas establecidas que van a rehacer el sitio y quieren que cada decisión visual tenga un porqué de negocio detrás. Se puede contratar solo el sitio: si la marca ya está definida y documentada, se trabaja sobre eso y sale antes.

Cuándo no: si el sitio se va a aprobar por comité y nadie tiene la última palabra. Un sistema de marca se define tomando decisiones, y las que se votan salen a mitad de camino y se vuelven a discutir en cada pieza nueva.

2. Danila Digital: rediseño para la empresa que creció

Declara rediseño web, landing pages y trabajo de SEO orientado a Google y también a los buscadores basados en inteligencia artificial. Nombra cuatro sectores como terreno propio: salud, inmobiliarias, estudios jurídicos y empresas de servicios B2B.

Lo que lo diferencia:

  • El rediseño como punto de partida, no el sitio desde cero, que es un proyecto con otras restricciones porque hay contenido y posiciones que conservar
  • Landing pages tratadas aparte del sitio, pensadas para una sola acción y para recibir tráfico pago
  • Foco declarado en visibilidad, con los buscadores generativos nombrados aparte de los tradicionales
  • Sectores nombrados de forma explícita, que da una idea de con qué tipo de aprobación interna está acostumbrado a trabajar

Rediseñar un sitio que ya tiene posiciones ganadas es un trabajo distinto a estrenar uno. Hay URLs que se tienen que redirigir y contenido que conviene no tocar, y ese cuidado se nota cuando el tráfico no se cae el mes siguiente al lanzamiento.

Ideal para:

Empresas de servicios que facturan más que hace tres años y quedaron con un sitio que ya no representa el tamaño de la operación, sobre todo si ese sitio hoy recibe consultas que no quieren perder.

Cuándo no: si tu proyecto es una plataforma con lógica propia, usuarios que inician sesión o integraciones con tus sistemas, el terreno es de desarrollo y no de rediseño.

3. VOX Diseño Web: desarrollo a medida

Declara diseño y desarrollo web a medida, con soluciones personalizadas por cliente y servicios de marketing online. En su propio sitio informa más de doscientos sitios desarrollados y más de dieciséis años de trabajo. Es el perfil más cercano a una agencia de desarrollo web, donde el sitio se construye sobre requerimientos propios.

Lo que lo diferencia:

  • Trabajo a medida como definición del servicio, en lugar de planes cerrados
  • Volumen de entrega acumulado, que es lo que permite estimar plazos con alguna base
  • Marketing online además del sitio, para los casos donde el sitio no alcanza solo
  • Portfolio y clientes publicados, que se pueden abrir antes de la primera reunión

El trabajo a medida cambia cómo se cotiza: la propuesta llega después de entender el proyecto y no antes, así que el proceso comercial es más lento y la estimación es más firme.

Ideal para:

Proyectos con requerimientos que no entran en una plantilla, como un catálogo grande, una calculadora, un buscador propio o una estructura de secciones que no se parece a la del resto del rubro.

Cuándo no: si tu sitio es institucional, de pocas secciones y sin funcionalidad especial, un desarrollo a medida te cobra flexibilidad que no vas a usar.

4. Alesco Web: el sitio y lo que viene después

Declara sitios web institucionales y de una sola página, y junto a eso una lista de servicios continuos: publicidad en Google Ads, community management, gestión de LinkedIn, posicionamiento SEO, email marketing, edición de video, soporte técnico de WordPress y migración de sitios.

Lo que lo diferencia:

  • Soporte técnico y migración como servicios declarados, que es la parte que casi nadie cotiza y todos terminan necesitando
  • Servicios digitales continuos al lado del sitio, con un solo interlocutor
  • Sitio de una página como formato propio, para cuando la operación no justifica una estructura completa
  • Diseño de piezas gráficas y de marca dentro del mismo menú

Concentrar el sitio y su mantenimiento en un solo proveedor tiene una ventaja concreta que se nota al año: cuando algo se rompe, no hay discusión sobre de quién es el problema.

Ideal para:

Empresas sin equipo técnico interno que prefieren un solo proveedor para el sitio, su mantenimiento y los canales digitales, y que valoran no tener que coordinar a tres.

Cuándo no: si ya tenés agencia de medios o de contenido trabajando, sumar un proveedor que también los ofrece genera superposición y reuniones donde nadie es dueño del número.

5. Disew: alcance y proceso a la vista

Declara diseño y desarrollo web con foco en conversión, y publica en su sitio los planes, el detalle del servicio y el portfolio, sin pedir una reunión previa para mostrarlos.

Lo que lo diferencia:

  • Alcance publicado de antemano, que permite dimensionar el proyecto antes de sentarse
  • Detalle del servicio abierto, con lo que entra y lo que no
  • Foco declarado en conversión más que en la pieza visual
  • Portfolio disponible sin formulario de por medio

Publicar el alcance cambia el punto de partida de la negociación. Llegás a la primera reunión sabiendo qué estás comparando, y la conversación empieza en tu caso y no en una explicación genérica del servicio.

Ideal para:

El que necesita cerrar el proyecto rápido, tiene el alcance claro y prefiere descartar por su cuenta antes de agendar tres reuniones.

Cuándo no: si tu proyecto tiene requisitos legales, de accesibilidad o de integración que hay que revisar caso por caso, un alcance publicado va a quedar corto y el precio se va a mover igual.

Una agencia de diseño web puede ser tres cosas distintas

Esta es la confusión que más caro sale, y no se resuelve mirando portfolios, porque los tres muestran sitios lindos.

El estudio de diseño arranca por la marca. Le comprás criterio: qué tiene que comunicar cada pantalla y por qué. El entregable es un sistema, y el sitio es su primera aplicación.

La agencia digital arranca por el objetivo comercial. Le comprás un sitio que además se encuentra y convierte, conectado con lo que pase en Google y en redes. El entregable es el sitio y su conexión con la captación.

El taller de producción web arranca por el pedido. Le comprás velocidad: un sitio funcionando en semanas sobre una base ya resuelta. El entregable es el sitio online. Es lo que la mayoría encuentra primero cuando busca agencias web, porque es el formato que más se publicita.

De ahí salen tres diferencias que conviene tener presentes antes de pedir presupuesto:

Qué te van a preguntar en la primera reunión. El estudio pregunta por el negocio y la competencia. La agencia pregunta por objetivos y presupuesto de medios. El taller pregunta cuántas secciones.

Cuánto tarda la propuesta. Donde hay diagnóstico previo, la propuesta llega en semanas. Donde hay alcance publicado, llega en días.

Cómo falla cada uno. El estudio falla por sobredimensionar un proyecto chico. La agencia falla cuando el sitio queda subordinado a la campaña del mes. El taller falla cuando el pedido cambia a mitad de camino.

Qué define el presupuesto de una agencia de diseño web

Ninguna de las cinco puede cotizar sin esto, así que juntarlo antes te ahorra dos reuniones y te deja comparar manzanas con manzanas.

  1. Cuántas plantillas distintas necesita el sitio. No cuántas páginas: cuántas estructuras diferentes. Veinte notas de blog son una plantilla. Home, servicio, caso y contacto son cuatro.
  2. Quién escribe los textos. Si los escribe la agencia, es trabajo aparte y suele ser el que más demora el lanzamiento. Si los escribís vos, el plazo depende de tu equipo y conviene decirlo desde el arranque.
  3. De dónde salen las fotos. Producción propia, banco de imágenes o material que ya tenés. Cada respuesta mueve el número y el calendario.
  4. Qué se integra con qué. Un formulario que cae en un mail no cuesta lo mismo que uno que escribe en tu CRM, y la diferencia aparece siempre después de firmar.
  5. Quién lo va a administrar. Si el sitio tiene que ser autoadministrable de verdad, eso es una decisión de arquitectura y se define antes, no al final.
  6. Qué pasa el día después de publicar. Mantenimiento, actualizaciones y respaldo, dicho por escrito.

Los puntos 2 y 6 son los que casi nunca se acuerdan al principio y los que generan la mayoría de los conflictos después.

Cómo pedir tres presupuestos que se puedan comparar

Mandá el mismo documento a las tres, con los seis puntos de arriba resueltos y una sola pregunta agregada: qué queda en tus manos cuando el proyecto termina.

La respuesta separa a los proveedores más rápido que cualquier portfolio. Algunos entregan el sitio publicado y nada más. Otros entregan además los archivos editables, el sistema de componentes y la documentación para que otro pueda seguir. Si en dos años querés mover el sitio de proveedor, esa diferencia es la que decide si el trabajo se puede continuar o hay que empezar de nuevo.

El umbral práctico: si tu empresa cambia el sitio cada cuatro o cinco años, conviene el sistema documentado aunque salga más caro ahora. Si tu operación cambia tan rápido que el sitio se rehace cada dos, la velocidad vale más que el sistema, porque el sistema no llega a amortizarse.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta hacer una página web para una empresa en Argentina?

No hay una tarifa de referencia que sirva, porque el número se arma con variables tuyas. Las tres que más lo mueven: cuántas plantillas distintas necesita el sitio, quién produce textos y fotos, y qué integraciones con tus sistemas hacen falta. Pedí esas tres partidas discriminadas en cada presupuesto, porque juntas no se pueden comparar entre proveedores.

¿Cuánto tarda el rediseño de un sitio web?

El plazo casi nunca lo define la agencia. Lo definen los textos y las aprobaciones internas de tu lado. Un sitio institucional de pocas plantillas con contenido listo avanza rápido; el mismo sitio esperando textos se estira meses. Antes de firmar, poné fecha a la entrega del contenido y a quién aprueba, con nombre y apellido.

¿Conviene WordPress o un desarrollo a medida?

WordPress conviene cuando el sitio es de contenido y querés administrarlo sin depender de nadie. El desarrollo a medida conviene cuando hay lógica propia, usuarios que inician sesión o integraciones con tus sistemas. El punto de quiebre suele estar en si tu sitio necesita hacer algo o solo necesita contarlo.

¿Qué diferencia hay entre una agencia de diseño web y un diseñador freelance?

La diferencia práctica es qué pasa cuando la persona no está. Un freelance suele salir más barato y trabaja bien en proyectos acotados. Una agencia tiene reemplazo, proceso y alguien que responde cuando el sitio se cae un sábado. El corte aparece cuando el sitio pasa a ser un canal de venta y no una carta de presentación.

¿Qué mirar para saber si una agencia de diseño web es profesional?

Tres cosas que se pueden chequear antes de firmar. Que el portfolio muestre sitios que sigan publicados y no capturas de pantalla. Que te digan por escrito quién administra el sitio después de la entrega. Y que la propuesta separe el diseño de la producción de contenido, porque un presupuesto de diseño web profesional que mete textos y fotos en una sola línea es el que después se estira. Si las tres respuestas están, el resto es cuestión de encaje.

¿El sitio tiene que ser autoadministrable?

Si vas a publicar contenido con alguna frecuencia, sí, y hay que decidirlo antes de que empiece el diseño. Si el sitio son cinco páginas que cambian una vez por año, un panel de administración agrega complejidad y costo que no vas a usar. Contá cuántos cambios hiciste en el sitio actual en los últimos doce meses y decidí con ese número.

¿Hay que rehacer la marca antes de rehacer el sitio?

Solo si la marca es el problema. Si tenés un sistema visual que funciona y está documentado, el sitio se hace sobre eso y sale antes. Si cada pieza de tu empresa parece de una empresa distinta, empezar por el sitio te deja el mismo desorden con una capa nueva encima.

Conclusión

La decisión se ordena en dos pasos. Primero definí cuál de los tres oficios corresponde a tu proyecto: sistema de marca, captación o velocidad de producción. Elegir por la simpatía de la primera reunión es cómo se termina pagando por lo que no hacía falta.

Después mandá el mismo pedido a tres proveedores del oficio que te tocó, con las plantillas contadas y los textos comprometidos con fecha. Los presupuestos que vuelvan van a ser comparables, y la conversación va a poder ser sobre qué queda en tus manos al final y no sobre cuál de los tres sitios se ve más lindo.

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